ZonaFreak en el BAFICI 2009: viernes, abril 03

viernes, abril 3

crítica: FilmeFobia


FilmeFobia. 2008, Brasil. Dir: Kiko Goifman.

Quizá si antes del comienzo de la proyección nadie hubiera dicho nada respecto del contenido enteramente apócrifo de este film, las cosas hubieran resultado de otro modo. Dejando de lado diferencias estéticas, narrativas y de contenido, hubiera sido similar a concurrir a una proyección de la Balnearios de Llinás sabiendo de antemano que todo es farsa.

FilmeFobia recoge los testimonios de Jean-Claude, un pretendido artista padeciente que precisa encontrar la forma de retratar el terror en pantalla del modo más efectivo y veraz posible. El método escogido consiste en exponer a un grupo de individuos a sus fobias más oscuras, que no deben ni por equivocación tomarse el solfa (fobia a los botones -no estamos hablando de policías- y a las mariposas, pasando por las más comunes fobias a la sangre y a los payasos) y registrar lo sucedido en formato digital... mientras FilmeFobia funciona como un backstage pulido (35mm) del punto central del relato.

El resultado no deja de ser interesante como idea, su tratamiento puede agradar como desagradar, pero lo realmente importante es que el film se encuentra deslucido y condicionado por la advertencia inicial sobre la falsedad de absolutamente todo lo expuesto, inclusive los comentarios espontáneos de José Mojica Morins.

Nadie que respete y tema (valga la redundancia) a sus temores es capaz de entregarse a esta clase de juegos, con la excepción de que seas obligado a ello por alguien raro y convalesciente. Alguien de la talla de Jean-Claude, o de Jigsaw. Ambos nombres comienzan con J y todo.

Quizá quepa preguntarle a Goifman cuánto de El Juego del Miedo hay en FilmeFobia.

* * / Celina

Lisandro Alonso Reloaded



Zonafreak.com.ar, en lucha por la utilización consciente de material fílmico en 35mm.

crítica: The Blessing


The Blessing. 2009, Dinamarca. Dir: Heidi Maria Faisst.

Al contrario de lo que sucedía con Rebecca en The Stranger In Me (2008, Emily Atef), lo que sucede con Katrine en The Blessing supone un brote menos guarro y desenfrenado.

Hablar de crisis post-parto, además de machista, podría resultar inexacto y tendencioso. Existe una furia extraña que se corresponde con el nacimiento del crío en cuestión, y las causas y motivos parecen ser propiedad privada de Katrine, quien al final del periplo parece precisar sólo una cuota de tranquilidad y contención que no puede hallar ni en su mamá (una anciana harto entrenada en cuestiones de maternidad) ni en su pareja (que no sabe de qué modo reaccionar).

La criatura en cuestión tiene la gracia de llorar mucho en brazos de Katrine, pero cierra la bocaza en brazos de su abuela. Encima su peso disminuye pues no logra prenderse con comodidad del seno de Katrine. Esto (y muchas cosas más) provocan furia y vómitos en la mamá primeriza, que en cierto punto desea desprenderse de absolutamente todo y alejarse.

The Blessing funciona como ejemplo (uno más) de que la maternidad bien entendida quizá no empiece por casa, por no decir que la maternidad poco tiene que ver con escarpines, talco y sonrisas y mucho que ver con furia, desagrado, extrañeza, rechazo y -quizá- aceptación. El film tal vez carezca de un tratamiento más preciso ó explicativo de las acciones y reacciones de Katrine respecto a su bebita, pero entendemos que así pueden sucederse y a nadie debería molestarle ó sorprenderle nada, ni siquiera el idílico final.

* * 1/2 / Celina